Comprender cómo interactúan nuestros tres cerebros en la toma de decisiones puede ayudarte a reconocer que gran parte de nuestras acciones, hábitos y respuestas provienen de programaciones subconscientes construidas a lo largo de la vida. Solo una pequeña parte de nuestras decisiones nace desde la consciencia plena y la presencia.
Tomar conciencia de ello nos permite cuestionar patrones automáticos, transformar creencias limitantes y desarrollar una vida más alineada con lo que realmente queremos ser y construir.